28.1.09

Emergencia espiritual

Los psicólogos dicen: “Eres vulnerable”. Yo digo: “Soy fuerte”. Distintas lecturas para referirse a lo mismo. Los especialistas en salud mental del paradigma materialista gestionan a la perfección la premisa moral de un sistema que convierte a la gente en fuerza de trabajo y producción: “¿Estás deprimido? Entonces no puedes trabajar. Si no puedes trabajar, toma algo que te lo permita (para que pueda justificarse mi plaza fija en el Sistema de Salud): te tomas una de éstas al día y esperas a que haga efecto en tres semanas (Divina Sertralina)”. Tres euros en beneficio de la Seguridad Social.
Estoy hasta el tuétano de la gestoría hipócrita de los especialistas en salud mental y demás vasallos del sistema. Esa gente es incapaz de considerar la parte emocional -que yo prefiero llamar corazón- como un catalizador entre la mente y ese “no sé qué” que hasta los más avispados de los agnósticos saben que existe. También estoy hasta el tuétano de quienes se erigen como “terapeutas” sin serlo, ni haber pasado por el infierno (que es algo más grave que no tener cómo pagar la cuota del coche). Algunos consideran que si no han pasado por ahí es porque no les tocaba; otros se lo pasan hablando de él sin saber de qué se trata y subestimando situaciones ajenas para ellos inimaginables, y esto a pesar de las mil y un terapias que puedan haber probado.
Una cosa es darte a las terapias porque están a tu alcance, y otra bien distinta es probarlas porque las necesitas.
El mundo está lleno de "terapeutas" haciendo terapia a gente que pasa por una transformación frankenstainiana del ser, sin tener los recursos para hacerlas, sin oficio y con beneficio; y en total impunidad. El sistema no tiene un pelo de tonto, y se sirve incluso de ellos para llevar a cabo su bien montada y compleja labor de control. La desidia, producto del desconocimiento que ostentan sus “terapeutas”, entre cuyas huestes podrían incluirse también a buenas personas que hablan por hablar pero que -ojo- cobran siempre, son otra pieza del engranaje.
Al cabrón le ves venir y sabes lo que hay. Con el que es buena gente pero está ciego, ¿qué haces?
Ciertamente, en estos diez años que llevo por el camino de la transformación frankenstainiana, debo decir que quienes más me ayudaron no me cobraron un duro, o me cobraron muy poco. A algunos les conozco, y a otros no. A algunos les he visto, y a otros no les he visto el pelo todavía. Algunos me leen, y otros no. Que me entiendan todos sería ya mucho pedir, porque para colmo hay una tendencia bastante sesgada y no reconocida a cultivar la ignorancia y la falta de información. Hay quienes creen que la experiencia sola es suficiente, y podrá estar muy bien en ciertos casos, pero en otros, es decir cuando la transformación es de orden muy complejo, puede que la experiencia sola no alcance.
Razón por la cual, lo que Stanislav Grof ha denominado “emergencia espiritual”, muchas veces acaba prolongándose hasta la desintegración total o, en el peor de los casos, puede terminar en el suicidio (palabra muy mal vista en España, ni hablar del hecho en concreto). Grof escribió su libro allá por el 90: desde entonces han pasado casi veinte años, y no veo que haya mucho afán por apoyar este tipo de emergencias. Normalmente, a la gente le alcanza con su propio chiringuito. El ansia por conocer está todavía en pañales, ni hablar del conocimiento.
Sé que mis palabras no servirán para mucho, y en caso de que sirvan será de muy poco, pero creo que alguien debería hacerse responsable y admitir de una buena vez que cada día son más los que despiertan, y que los recursos que se emplean -mejor dicho, los que se permite emplear- son escasos e insuficientes. Los silencios, la falta de compromiso, el “yo no me mojo”, las reservas a la hora de opinar (todo sea por quedar bien o por tener de qué hablar), y la falta de colegas en la misma manada, hacen que ciertas lucideces marchen por la vía del anonimato, cuando no de la anomía y la enfermedad. El sistema, encantado.

Hemos olvidado ingenuamente que bajo el mundo de la razón descansa otro mundo. Ignoro lo que la humanidad deberá soportar todavía antes de que se atreva a admitirlo.
-Carl G. Jung.

11 comentarios:

Nur dijo...

El proceso es el proceso...
Y cada un@ en su camino...

Besos de buenas noches!

Fata Morgana dijo...

Así es. Leeeeeeeeeeeeeeeento el proceso... Lentiiiiiiiiiiiiiiisisisímo... como decía el Chapulín, gran valor.
Besos de buenas para ti también.

Analía unblog dijo...

Que patadón, Fata :D Eso de ocupar puestitos fijos a riesgo de la salud de otros debería estar prohibidísimo, pero como vos decís, ellos lo gestionan y el sistema tan contento. Un abrazo.

Fata Morgana dijo...

El sistema ordena subrepticiamente y ellos gestionan. Ahora me he acordado de la máquina de escribir monstruo de "El almuerzo desnudo". Ay, esos espantajos grotescos disfrazados de máquinita... Buaaaaaaaaaaggggggggg...
Besote, Ana.

Andreu dijo...

Hola, Chamana!

. ¿Cómo va todo? Espero que muy bien. Me pasé para saludarte. Suelo pasar con constancia; aunque no te deje comentarios, que sepas que me gusta pasearme por aquí, eh!
Estoy con "La serpiente cósmica", y me está gustando mucho. Lástima que sea un libro tan cortito.

En fin, cuídate mucho, ¿vale? Te mando un fuerte abrazo.
¡Hasta pronto!

Anónimo dijo...

Bueno, vamos por partes. Para empezar no todos los psicos son gestores del sistema. Hay muuuxas tendencias, afortunadamente, en psicoterapia, y muxas contemplan la sanación desde el medio espiritual, de hecho se ha llegado a hablar de una "psicología espiritual", siemnpre con reservas, pero abriéndose a nuevas posibilidades desde "otros paradigmas". Admitamos que hay gente con profesionalidad y con vocación que no se cree la hostia y no busca la plaza fija: trabaja en privado, que en mi opinión es la mejor manera de trabajar, y sin las limitaciones impuestas por el sistema. El sistema de salud estatal no buca la investigación, sino tapar agujeros, pero veamos también un poquito + allá.
Un abrazo
Mariano

Fata Morgana dijo...

Ya, Mariano, no dudo que los haya buenos, y tanto que son ellos mismos los que critican y tienen que vérselas con sus propios colegas a la hora de defender una postura no ortodoxa.
De todas maneras, no voy a escribir un post con los detalles pero he conocido a unos y otros (privados y públicos) y suelen ser unos peseteros de mucho cuidado, que se niegan a admitir toda cosita que no haya sido aprobada por la OMS. Sin embargo, la OMS tampoco tiene programas de salud mental para inmigrantes, lo cual habla ya de los parámetros conque se rijen.
Besitos :+

Fata Morgana dijo...

Andreu, guapo, me olvidaba de ti.
De chamana, nada, jajajajajaj... ya pasé por tierras penedesas este fin de semana, y no sé si sabrás que a los amigos se les cayó una encina de 500 años con el temporal. Sí, sí, la que estaba junto al inipi, nuestra protectora.
Un besazo, y que sigas bien.

Anónimo dijo...

¿Que la OMS no tiene programas de salud mental para inmigrantes? Me resulta difícil creerlo, Fata, ¿qué pasa con las ayudas que dan en ayuntamientos e instituciones públicas? No dirás que no se intenta, por lo menos, paliar, la situación tanto para inmigrantes como para nacionales. Lo bueno de todo, y a pesar en que hay cosas en las que disiento contigo, es que haya diversidad en los recursos a la hora de elegir un paliativo. Tú puedes elegir los enteógenos, y habrá quien elija, yo qué sé, el psiconálisis, todo es válido y creo que de alguna manera todo ayuda.
Un abrazo.
Mariano

Fata Morgana dijo...

Hola, Mariano. Con respecto al tema de la OMS, te dejo un enlace
http://www.fhspereclaver.org/migra-salut-mental/, del doctor Joseba Achóetegui, psiquiatra del SAPPIR y descubridor del "Síndrome de Ulises".
Con respecto a lo que dices de la diversidad, yo también estoy de acuerdo, salvo por una cosa: ir a un médico espcialista en salud mental no es como ir de tiendas. En este caso ya conoces ela mercancía y puedes elegir, pero cuando estás confundido, lastimado, o desesperado, difícil que puedas elegir con claridad.
Con respecto a que se intente paliar... ése es justamente el puntillo del post, a ver si me lo pillas. Se intewnta paliar gatillando la asimilación del indivíduo; habrá excepciones, no te digo que no, y bien por ellos.
Un abrazo.

Linda Crespo dijo...

Fata.Podemos hablar?Mi numero es 635336914.Linda.Lo necesito de veras.