30.7.09

Baba Om


No escojas la importancia personal. Has aprendido la eficacia de la disciplina y del servicio como herramienta de un mayor aprendizaje. Ahora debes utilizarlos para que te guíen en tu próximo despertar, sin hacerte dependiente de tus Maestros o tus creencias. Estás preparándote para lecciones mayores. No te apegues a tu aprendizaje. En general, se trata simplemente de otra forma de gratificación personal. Tu próxima lección es sentirte parte de un plan divino y desempeñar tu parte en él con alegría y confianza. No tomes la vida demasiado en serio. Has estado en el camino durante miles de años. ¿Para qué tanta prisa? Intenta disfrutarlo más. No hay nada que lograr, sólo algo de lo que percatarse.

Baba Om, Tom Heckel.
Ediciones La Llave, 2004

Gracias Inma, infinitamente.

13.7.09

Gripe porcina: el lugar donde los cerdos no vuelan

Cuando meditamos, cuando elevamos una plegaria, cuando hacemos un temazcal, cuando -en general- realizamos un trabajo de integración con la gran conciencia, solemos excluir de nuestros votos a las especies animales y vegetales, que son las que nos sostienen y alimentan. Pedimos por nuestros amigos y familiares, y con demasiada frecuencia olvidamos pedir por otras especies.
Viendo esta foto, y pensando en la que nos está cayendo con la gripe porcina, quisiera hacer un pedido por ellos. Quisiera invitaros a pensar, sólo por un momento, en ellos. En mi sueño de ahora mismo, fabulo con la idea de que alguien les abra una puerta y puedan, realmente, salir volando. Deseo de todo corazón que algún día los cerdos puedan volar. No debe ser muy agradable vivir hacinados en enormes barracones donde el demonio te infla de comida para ser comida de otros. De la comida a la asfixia, para ser comida de otros que absorberán con su carne todo su dolor. Y con él, su enfermedad.
Qué sabia es la Madre.
Qué especie más torpe es la nuestra.

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5.7.09

Plegaria I


Gracias, Padre, por haber estado ahí siempre. Siento haberte negado, hace tanto.
Por Ti, mi antigua mortaja de terciopelo se convirtió en lecho de hierba verde profunda e infinita.
Te celebro, Padre, en todas las lenguas del mundo.
Te celebro, te invoco, te honro, doy a Dios gracias.
Te celebro Dios Glóbulo, Big-Bang, Bing-Bang, Ding-Dong, Om mani padme hum, El Que Siempre Estuvo Ahí, ya sin vergüenza y sin mortaja.
Y a los cuatro vientos declaro que hoy he podido llorar por Ti de pura felicidad, recordando que llevaba millones de años sin hacerlo.